
Dos centrales termoeléctricas del sudeste brasileño que se alimentan de carbón ponen en riesgo las vidas de personas de Buenos Aires, Rosario y Santa Fe , a pesar de encontrarse a unos 1000 kilómetros de distancia. El dato surge de una investigación internacional que sitúa a esas ciudades, además de buena parte del Uruguay, como las más perjudicadas por la operatoria de ambas plantas, en un contexto internacional que tiene al carbón en retirada como combustible para generar electricidad y en pleno proceso de transición hacia energías renovables.
El municipio de Candiota se encuentra en el extremo sudeste de Brasil , en el estado de Río Grande del Sur. Tiene alrededor de 11 mil habitantes, según el último censo demográfico brasileño desarrollado en 2022, y cuenta con dos minas de carbón que alimentan igual cantidad de centrales termoeléctricas: Candiota III y Pampa Sul .
La mina que alimenta a la primera planta extrajo alrededor de 1.200.000 toneladas de carbón durante 2023 , según datos del informe, mientras que el yacimiento que abastece a la segunda central tiene una producción nominal anual estimada de entre 2.800.000 y 3.000.000 de toneladas de carbón. Es la tercera mina de este mineral más grande de Brasil .
Los datos más salientes de la investigación indican que el consumo de carbón en ese sector durante los últimos ocho años podría haber contribuido a la muerte de 430 muertes en el área presuntamente contaminada , que abarca el sudeste de Brasil, Uruguay, una pequeña porción del sudeste de Paraguay y el Litoral argentino junto a la Ciudad de Buenos Aires. En caso de que la actividad continúe, la cifra podría duplicarse hacia 2040 según estimaciones del grupo de trabajo, que también encontró severos perjuicios económicos a la salud pública derivados de la operatoria de ambas centrales : se estiman pérdidas por unos 5.100 millones de reales en el mismo período, que podrían elevarse a 11.700 millones de reales hacia 2040.
El equipo que estudió la actividad de ambas minas y la dispersión derivada de su operatoria está compuesto por investigadores brasileños y europeos. El reporte fue llevado adelante por el Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio (CREA es la sigla en inglés) y la organización ambientalista brasileña Arayara.
El informe se conoce en un marco global en el que la generación de electricidad a través de fuentes renovables superó por primera vez en la historia a la generación del mismo recurso con carbón , según datos del informe Global Electricity Review 2026, confeccionado por el centro de estudios sobre energía Ember.
En diálogo con TN , los autores principales del informe, Vera Tattari, Kaiyu Chen y Jamie Kelly, todos del Crea, brindaron detalles sobre cómo llegaron a estudiar la actividad de las centrales termoeléctricas y señalaron a Buenos Aires como la ciudad que ve más impacto en la salud de sus habitantes a raíz de la actividad en Candiota.
“El nivel de impacto varía en función de factores como la densidad de población, la distancia a la fuente contaminante y las condiciones atmosféricas locales. Las grandes áreas urbanas, como Buenos Aires, suelen registrar un mayor impacto global sobre la salud debido a la mayor exposición de la población, a pesar de que las concentraciones contaminantes sean inferiores a las de regiones más cercanas”, explicaron.
La industria del carbón es “una fuente importante de contaminación atmosférica, que puede tener impactos severos en la salud humana”, aseveraron los investigadores. Uno de los contaminantes más nocivos que encontraron es el material particulado 2,5, conocido como PM2,5 , que tiene un diámetro igual o menor a 2,5 micrones, unidad que equivale a una milésima de milímetro.
Al respecto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) detalló en su sitio oficial que el material particulado “es un indicador común de la contaminación del aire y afecta a más personas que cualquier otro contaminante ”. Se trata de una mezcla de partículas sólidas y líquidas de sustancias orgánicas e inorgánicas suspendidas en el aire, que pueden atravesar la barrera pulmonar y entrar en el sistema sanguíneo.
Los científicos explicaron que la exposición a este tipo de partículas se asocia a varios problemas de salud, desde partos prematuros o bajo peso de los bebés al nacer hasta asma infantil, enfermedades cardíacas o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (Epoc) . “La generación de energía a partir del carbón supone una importante carga para la salud pública”, agregaron.
Respecto al método para llegar a la conclusión de que las ciudades de Argentina son las más afectadas por la operatoria de las dos centrales termoeléctricas brasileñas, los investigadores explicaron: “Utilizamos un modelo de dispersión atmosférica para simular cómo se propagan por el aire los contaminantes emitidos por las instalaciones de carbón de Candiota. El modelo tiene en cuenta la topografía local y las condiciones meteorológicas, como los patrones de viento y los sistemas meteorológicos, para estimar cómo se desplaza la contaminación”.
“Las partículas finas pueden permanecer en la atmósfera entre una y dos semanas, lo que permite su transporte a largas distancias . Nuestros resultados muestran que las emisiones de Candiota no se quedan en esa zona, sino que cruzan las fronteras nacionales , afectando significativamente a las regiones vecinas. Debido a los patrones de viento predominantes y a la exposición de la población, Argentina se perfila como el país más afectado por estas emisiones ”, detallaron. Y, entre las más expuestas, se encuentran Buenos Aires, Rosario y Santa Fe.
Las consecuencias derivadas de estas actividades van desde enfermedades hasta contaminación de alimentos y del agua , indica el reporte.
Sandra Cortés es profesora asociada de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile y presidenta del Comité Científico de Cambio Climático de Chile. Ya analizó las consecuencias de distintos parques industriales en la contaminación del ambiente y consideró que, ante casos como este, lo importante es seguir los lineamientos de la OMS respecto a las cuestiones de medición de la calidad del aire y de esfuerzos sobre el sistema sanitario.
“Los escenarios de contaminación suelen ser múltiples ante este tipo de situaciones”, explicó a TN , y profundizó que estas industrias no sólo contaminan el aire sino que, además, tienen incidencia sobre la producción de alimentación en zonas aledañas y sobre el agua , por citar algunos ejemplos.
Las implicaciones en la población van desde problemas respiratorios crónicos hasta alteraciones en la reproducción, como indicaron los científicos del Crea. Al respecto, Cortés señaló que “está muy bien documentada la asociación entre los contaminantes y los problemas derivados”.
“La OMS pide reducir las exposiciones (a contaminantes) al máximo . Para eso, es importante contar con un sistema de medición de calidad del aire . No es sólo que mida, sino que genere herramientas para actuar”, detalló la científica.
El equipo de investigadores estimó en unos 5100 millones de reales los costos económicos sobre la salud pública en la región analizada, derivados de este tipo de consecuencias.
Respecto de la metodología utilizada para determinar esos costos económicos, explicaron: “Estimamos los efectos sobre la salud atribuibles a la exposición a la contaminación atmosférica y luego asignamos valores económicos a estos resultados de salud basándonos en estimaciones de costos existentes , que se ajustan para reflejar las condiciones económicas específicas de cada país”.
“Por ejemplo, para las urgencias relacionadas con el asma usamos el costo del tratamiento y lo ajustamos en función de las diferencias en el PBI (Producto Bruto Interno) entre países . Este enfoque nos permite cuantificar la carga económica de la contaminación atmosférica de una manera coherente y comparable”, agregaron.
La información que puede aportar un sistema de medición de la calidad del aire , retomó Cortés, permite que las autoridades puedan tomar acciones preventivas ante situaciones concretas que no carguen aún más a la población de agentes contaminantes. Algunas de ellas pueden ser la limitación de actividades o la restricción vehicular. Esos monitoreos, afirmó, también pueden tomarse como “sistemas de vigilancia epidemiológica”.
“Es muy importante tener en cuenta, en esas mediciones, el contexto social y el contexto económico. Los llamados determinantes sociales de la salud”, resaltó la científica, aunque aclaró que “ demostrar derivaciones directas de esto no es fácil . Se debe reconstruir hacia atrás”.
En ese sentido, explicó que el cuerpo enfermo de un adulto se puede explicar por la exposición durante años a un agente contaminante de este tipo.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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