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Le dijeron que su hijito de 2 años había muerto por una caída, pero descubrió que fue asesinado



La muerte del pequeño Emiliano Messa conmocionó a la localidad cordobesa de Villa María en diciembre de 2021. En ese momento su mamá, Ana Yael Piedra, y la pareja de la mujer, Jonathan Marcelo Fernández, llevaron al nene de apenas dos años a la guardia de un hospital y dijeron que se había caído en la casa, pero la autopsia demostró que lo habían asesinado.

Las pruebas contra la pareja fueron tan contundentes como los golpes que recibió la criatura y el avance de la investigación no hizo más que sumar horror a la historia. Pese a su corta edad, Emiliano había sufrido un calvario y esto quedó expuesto con el trabajo de los forenses: su cuerpo presentaba un “traumatismo encefálico abusivo y maltrato físico grave, negligencia en cuidados que lo llevaron a la muerte”.



El próximo 1 de agosto será el día en que Piedra y Fernández se sentarán por fin en el banquillo de los acusados y responderán ante un tribunal por el homicidio calificado por el vínculo de Emiliano, delito cuya única pena posible, en caso de que los declaren culpables, es la prisión perpetua. “Perder a un hijo, y más de esta manera, es un dolor que no tiene explicación”, dijo a TN José Messa, el papá biológico de la víctima, y reafirmó: “Queremos la pena máxima para los dos, solo así vamos a estar un poquito más aliviados”.

“Se abrazaba y se besaba con el tipo que le mató al hijo”

El 23 de diciembre, hace ya dos años, José recibió un llamado de teléfono y así se enteró de que su hijo estaba inconsciente. Para ese momento, él ya estaba separado de la mamá de Emiliano y no solían comunicarse demasiado, a excepción de las cosas que tuvieran que ver con el nene que tenían en común.

“Le pregunté qué era lo que le había pasado a Emiliano y me dijo que se había caído en el baño, que estaban jugando”, relató José, sobre la primera charla que tuvo con su expareja cuando se encontró con ella en el hospital.

La madre del menor y su pareja, acusados del crimen


“No le creí lo que me dijo, pero nunca pensé que una madre pudiera hacer algo así tampoco”, lamentó. En medio de tal consternación, no obstante, hubo algunos detalles que lograron asombrarlo aún más. “Ella sabía lo había pasado y se abrazaba continuamente con el tipo (Fernández), se abrazaba y se besaba con el tipo que le había matado al hijo”, apuntó a este medio el papá biológico de Emiliano, haciendo alusión a la inesperada escena de la que le tocó ser testigo por parte de los acusados del crimen.

Sin embargo, al parecer, las muestras de afecto quedaron solo reservadas para la pareja. “Si (la madre) pasó dos veces a ver a Emiliano en la cama del hospital, es mucho”, afirmó José.

El “accidente” que fue un maltrato sistemático y mortal

Ana Yael Piedra y su novio, Jonathan Marcelo Fernández, cruzaron aquel fatídico diciembre de 2021 el último límite, y ya no hubo retorno. Emiliano murió después de agonizar cerca de 48 horas por los golpes recibidos.

Tanto los peritos forenses que tuvieron contacto con el cuerpo del menor, así como los médicos de la Unidad Interdisciplinaria de Atención a la Violencia Infantil, que funciona en el Hospital de Niños, descartaron prácticamente de inmediato “la hipótesis de caída accidental desde su propia altura” que había planteado la pareja que en los próximos meses será juzgada por el homicidio.

El padre biológico que pide justicia


En cambio, los especialistas señalaron que Emiliano “debió ser arrojado de adelante hacia atrás y de arriba hacia abajo”. Además, detallaron que el pequeño había sido expuesto a maltrato infantil global, tortura física y psíquica. Basado en este informe y en otras pruebas reunidas durante la instrucción, el fiscal del caso, René Bosio, pidió la prisión preventiva de Piedra y Fernández, que desde entonces se encuentran presos a la espera del juicio.

“Las similitudes con el caso de Lucio Dupuy que ha tenido una repercusión a nivel nacional muy importante, son inevitables. Estamos frente a la muerte de dos criaturas que han sido víctimas de ataques sistemáticos y estamos hablando de violencia infantil y física previa”, explicó oportunamente en una nota con el portal Puntal Villa María el abogado penalista Gonzalo Ferreras, que asiste legalmente al papá de Emiliano, José Messa.

“Para que no sea un olvidado más”

José Messa espera que los responsables por la muerte de su hijo pasen el resto de sus vidas en la cárcel. Eso será un alivio, así él mismo lo definió, pero no alcanza a reparar la pérdida que sufrió. “Nos va a ayudar a seguir enfrentando el dolor que se siente al perder a una criatura, y más de esta manera”, indicó.

“Emiliano era un bebé que siempre tenía una sonrisa para darte”, resaltó. Ya sobre el cierre de la nota, evocó: “La última vez que lo vi se despidió con un abrazo tan fuerte que lo siento como si hubiese sido ayer”.



A través de las redes sociales, poco después del crimen, José contó que se constituyó como querellante en la causa, para aportar todo lo que pueda de información y compartió además un fuerte mensaje en el que pidió una condena ejemplar para quienes asesinaron a su hijo.

“En los últimos días, han ocurrido en mi vida y la de mi familia una cantidad interminable de situaciones que mirándolas hoy en retrospectiva, lamento no haber podido cambiar. Pensar hoy, que Emiliano no está conmigo, todo lo que me pierdo y perderé de verle hacer como padre, eso me desgarra en vida”, comenzó.

Messa también adelantó las novedades de la causa: “Me he presentado como querellante particular para que, junto a la fiscalía que interviene, podamos lograr recolectar la mayor cantidad de prueba posible a fin de que en su momento se apliquen a quienes han cometido este hecho monstruoso, una verdadera condena ejemplar”.

Y continuó: “También para hacer saber que nos oponemos y nos opondremos a todo pedido de levantamiento de prisión preventiva. Hoy solo pido justicia por mi hijo, Emiliano, para que no sea un olvidado más”.

Además de la carta, Messa publicó una foto de su hijo. “Aún hoy me perdura en mi cuerpo la extraña sensación de sentimientos encontrados. El vacío y angustia de escuchar que te habías ido. Pensar que nunca más estarías a mi lado; que tu cálida sonrisa quedaría guardada en mi memoria”, agregó.

“A pesar del gran dolor que me ha causado solo hoy puedo agradecerte por el amor que me diste en tu apenas dos añitos, y saber con la certeza de que este no es un adiós. Es un ‘hasta que nos volvamos a ver’. Me queda la paz y tranquilidad de que no sufrirás más y que ahora irás a un lugar mejor en donde puedas reír, jugar y soñar sin que tuvieras miedos. Pido y pediré por vos una condena ejemplar que la Justicia debe dictar para que exista una sociedad menos violenta, con menos niños y niñas asesinadas. TE AMO HIJITO”, cerró.



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