Le hicieron un bautismo violento en el Ejército: Cayó a una pileta sin agua y podría quedar paralítico



Michael Natanahel Verón (25), el cabo del Ejército Argentino que sufrió una grave lesión en la columna en Misiones y podría quedar paralítico, cayó dentro de una pileta de natación que estaba sin agua luego de que lo obligaran a consumir gran cantidad de bebidas alcohólicas.

Todavía no determinar si se cayó solo o si lo arrojaron. Lo cierto es que el Ejército relevó a la cúpula del Regimiento de Infantería de Monte 30 de Apóstoles y denunció penalmente a quince oficiales y suboficiales que podrían tener responsabilidad en el ritual de bienvenida a los cabos que habían ascendido recientemente.

La madre de la víctima, Mónica Rosalino (44), habló con Misiones Cuatro TV y dio un testimonio conmovedor. "Le hicieron tomar vino puro, fondo blanco, y le mezclaron chimichurri, limón, alcohol, de todo, es algo de locos, no sé qué pueden tener en la cabeza, no tienen corazón", advirtió.

La mujer aseguró que "uno no cría a un hijo para un día verle enfermo en una silla de ruedas" y contó que al joven, cuyo apodo es "Nacho", le hicieron cocinar el asado, que no pudo probar porque los cinco cabos a los que le armaron el bautismo no se les permitía.



"Lo humillaron, lo hicieron bailar, le hicieron tomar bebidas alcohólicas de toda clase", indicó. El militar, que tiene un hijo de 5 años, había cenado con su familia previo al hecho y ahí les dijo que tenía "miedo" por el ritual de iniciación. "¿Estas bienvenidas qué significan? Pido justicia, no puede ser más esto", añadió Rosalino.

El jefe del Comando de Brigada de Monte 12 de Posadas, comandante Sergio Jurczyszyn, detalló que desde la cúpula militar se dispuso el apartamiento y relevo del jefe de Regimiento, el teniente coronel Patricio Trejo; el segundo jefe, el mayor Sebastián Notaro; y el encargado de la Unidad, el suboficial mayor Ireneo Suárez.

Además, hay otros trece subalternos que quedaron bajo la lupa de la Justicia Federal y del propio Ejército.



Jurczyszyn, que también tiene jurisdicción sobre el Grupo de Artillería de Monte 3 de Paso de los Libres, donde falleció el subteniente Matías Chirino (22) a causa de una broncoaspiración tras el ritual de bienvenida a su primer destino, sostuvo que administrativamente los militares investigados podrían ser echados de la fuerza, más allá de alguna posible condena penal.

Desde el Ejército señalaron que Verón fue sometido a una compleja intervención quirúrgica en un sanatorio de Posadas y los médicos lograron descomprimir la presión sobre la médula espinal. El cabo sufrió la fractura con desplazamiento de la quinta y sexta vértebra cervical, lo cual dejó al joven con el cuerpo totalmente paralizado.

Jurczyszyn detalló que, después de esa operación, los médicos constataron que el suboficial había recuperado sensibilidad en las piernas y movía levemente los brazos. Sin embargo, dijo que será necesario esperar su evolución en los próximos días para saber si quedará con algún tipo de secuela.

En un comunicado, el jefe del Estado Mayor del Ejército, el general de División Guillermo Pereda, calificó como “inaceptables comportamientos” los que derivaron en la grave lesión de Verón en un camping lindante al Regimiento de Infantería de Monte 30, que tiene su base en la ciudad de Apóstoles, Misiones.



“Hubo un almuerzo con la intención de recibir a los nuevos suboficiales de una compañía. En esas circunstancias lo hicieron meter en la pileta al cabo Verón y esta persona golpea su cabeza contra el fondo de una pileta que no tenía agua. No sabemos si cayó, lo tiraron o se metieron ellos (los nuevos suboficiales). Se dan cuenta que no está bien y lo sacan, lo llevan a la cuadra y allí advierten la gravedad y se dispone el traslado a un hospital”, sostuvo Jurczyszyn.

El comandante detalló además que el almuerzo de bienvenida “no estaba autorizado ni estaba en conocimiento de los jefes del Regimiento”. Y que los suboficiales que estuvieron en la organización del festejo también son pasibles de sanciones por no haber comunicado a los superiores sobre la reunión en el Club Achalay, que está en el mismo predio del cuartel.

Verón sufrió la grave lesión el viernes a la tarde y su familia recién se enteró a la noche, cuando una amiga del militar lo encontró en una cama del Hospital de Apóstoles.

El padre del cabo, Oscar Verón, dijo que su hijo ingresó como soldado voluntario al Ejército hace casi ocho años y luego decidió continuar con la profesión militar.

La investigación del hecho, que fue denunciado por el hombre y luego por la cúpula militar, quedó a cargo de la fiscal federal de Posadas, Silvina Gutiérrez, quien por ahora no solicitó detenciones.