Dijo que iba a jugar a la pelota y nunca volvió: Lo encontraron acribillado junto a un arroyo

Milton Gordillo tenía 17 años. El jueves se marchó de su casa para, según les dijo a sus familiares, ir a jugar al fútbol. Se movilizaba en una bicicleta playera y llevaba su celular, que hasta el viernes estuvo activo.

“Se llama Milton. Está desaparecido. El jueves a la mañana salió de su casa y al día de hoy no sabemos nada de él”, se describía en una publicación que intentaba ayudar a encontrarlo.

Este lunes una joven que caminaba en cercanías del arroyo Ludueña, en la zona sur de Rosario, advirtió la presencia de un cuerpo en la orilla. Los investigadores confirmaron que se trataba del joven que estaba desaparecido. 

En el lugar se recolectaron siete vainas servidas que se corresponden con dos armas. Estaban a unos cuatro metros del cuerpo. Eso confirmaría que fue acribillado en el lugar.

De acuerdo a las primeras pericias desarrolladas en el lugar, el crimen de Gordillo se habría cometido unas 72 horas antes.

Se trata del homicidio 89 en los que va del año en el Gran Rosario. Sólo en abril se cometieron 29.

La Justicia intenta establecer si Gordillo tenía conflictos con alguien o si había sufrido amenazas en los días anteriores. “No te sabría decir. El no te decía nada”, comentó Mariela, su madre, luego de que le comunicaran que habían encontrado muerto a su hijo.

El hallazgo se produjo mientras los familiares reclamaban, a pocas cuadras del lugar donde finalmente fue encontrado Gordillo, medidas para que se intensifique el operativo de rastrillaje.

La madre del joven había presentado la denuncia el sábado.

La fiscalía ordenó el relevo de cámaras en los caminos adyacentes, ya que la zona donde fue encontrado el cuerpo no es urbana.



El miércoles pasado había nacido la hija de Gordillo, aunque él no llegó a enterarse. Una ex pareja suya no llegó a verlo para darle la noticia. La madre de Gordillo conoció a su nieta el lunes, en el mismo lugar donde hallaron muerto a su hijo.

El miércoles a la madrugada, el mismo día que nació su hija, el joven había sido detenido por la policía con un arma calibre 22 en Villa Gobernador Gálvez. Estaba a bordo de una moto sin patente. Estaba acompañado por otro joven.

Los agentes comenzaron la persecución luego de que alertaran sobre una moto con dos ocupantes que habían disparado contra una vivienda.