VILLA GESELL: Se cumplen 6 meses del asesinato de Fernando y los recordarán en redes sociales

Hoy en Capital llueve. A eso se le suma que el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio no permite marchas ni movilizaciones. A 6 meses del asesinato de Fernando Baéz Sosa sus padres y amigos lo recordarán en redes sociales.

El chico de 18 años que había comenzado a estudiar abogacía fue muerto a golpes un sábado 18 de enero en Villa Gesell a la salida del boliche Le Brique. Había ido con amigos a bailar, un empujón por la cantidad de gente dentro del local hizo que derramara algo de su bebida en la camisa de otro joven y allí se desencadenó una trifulca. El chico que fue mojado estaba con 9 amigos y algunos de ellos eran rugbiers, no aceptaron las disculpas y comenzaron a atacarlo. Los patovicas sacaron a todos y en la calle, cuando todo parecía tranquilizarse, el grupo mayoritario proveniente de Zárate lo encontró sólo a Fernando. Estaba sentado esperando a sus amigos y comenzaron a golpearlo hasta matarlo. Todo ante la vista de más de 300 personas.

Hoy Graciela y Silvino, sus papás, lo recuerdan. Siguen con la misma tristeza que el primer día que los llamaron para decirles lo que había pasado. Graciela trabaja haciendo servicios de limpieza y Silvino en algunas obras de construcción. La pandemia los encuentra parados a ambos y sobreviviendo con la ayuda de conocidos.
Tan humilde era esta familia que al enterarse del asesinato no pudieron ni viajar a Villa Gesell. Una carta de Fernando se conoció en los medios días después del ataque mortal. En ella decía que quería ser como Fernando Burlando –el abogado de los famosos- para poder llevarle algo de dinero a sus padres por el esfuerzo que hacían para que lograse estudiar. Fue tal la emoción que despertó en el famoso letrado que todo su estudio de abogados se puso al frente de la investigación de manera gratuita. Hoy Burlando, su socio Fabián Améndola y Valeria Carreras se emocionan aún de llevar adelante la querella de esta causa. Ellos, junto con la fiscal Veronica Zamboni, han derribado todos y cada uno de los argumentos de la defensa que lleva adelante Hugo Tomei.

Graciela dice que lo más difícil es el día a día. Todas las mañanas se sienta en la cama que era de su único hijo y lo recuerdo, muchas veces llora y vuelve a revisar sus papeles para ver si descubre algo nuevo. “Lo extrañamos muchísimo y cada vez más sentimos su ausencia. Lo necesitamos”, dice.

Este sábado las actividades para recordarlo serán virtuales con el lema "Seamos la voz de Fernando Báez Sosa y de todos los que esperan justicia".

Graciela y su marido -dicen- tratan de no pensar en Máximo Thomsen (20), Ciro Pertossi (20), Luciano Pertossi (18), Lucas Pertossi (21), Enzo Comelli (20), Matías Benicelli (20), Blas Cinalli (19) y Ayrton Viollaz (21), Juan Pedro Guarino (19) y Alejo Milanesi (19), los rugbiers de Zárate acusados de atacar a Fernando. Sólo se llenan de angustia cada vez que su abogado pide la excarcelación y esperan la resolución del juez.

"Sería muy injusto el juez les diera la posibilidad de ir a sus casas, porque mi hijo no tuvo ninguna posibilidad de nada. Yo trato de no pensar en ellos, arruinaron una familia y ellos también se arruinaron. Lo que me pregunto es por qué. Siempre me pregunto lo mismo: por qué", dice Graciela.
El viernes se conoció una de las pericias clave que la familia Báez Sosa aguardaba para acercarse a la verdad sobre lo que pasó a la salida de Le Brique. El estudio scopométrico arrojó que fue el rugbier Máximo Thomsen, jugador del Club Atlético San Isidro (CASI), el que le pegó la patada en la cara a Fernando.

"Se confirmó la patada mortal que le dió y quedó marcada en el rostro de Fer. Me hizo recordar a aquel día que fuimos a reconocer a Fernando y vimos ese rostro tan hermoso que tenía una marca. Es muy doloroso para mí ese día", cuenta la mamá de Fernando. "Sé que es un resultado muy importante para la causa y con esto estamos cada vez más cerca que se eleve a juicio", agrega.

Graciela espera termine la cuarentena y que los 8 imputados detenidos (Guarino y Milanesi fueron excarcelados) por el crimen de su hijo no salgan de la cárcel hasta poder llegar al juicio. También espera poder ver a Julieta Rossi, la novia de Fernando, y reunirse con sus amigos, con los que compartió sus últimas vacaciones: "Cuando esté la oportunidad me gustaría porque siempre estuvo con ese grupo, eran muy amigos, a todas partes iba con ellos, entonces tendrán muchas cosas para contarme, para tener recuerdos lindos que me van a alegrar el corazón".

Mientras tanto Graciela se refugia en los recuerdos. De cada detalle, de "cada cosita", pensando en la familia que eran.

"La vida de un día para otro cambió totalmente para nosotros. Uno no sabe lo que le espera, antes de cada salida habría que dar un fuerte abrazo a los que queremos porque se te presenta una persona que te mata de la nada y es muy triste. Hay que ser fuerte y seguir adelante, pensar en los buenos momentos y tratar de recordarlo de la mejor manera. Y hay que dar muchísimo cariño, mucho amor a los hijos".

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